En L’Avi Lluís ya tenemos en marcha uno de los trabajos más importantes antes de que empiece el ritmo fuerte de la campaña apícola: la preparación de los núcleos de porexpan. Es una labor de invierno y de pretemporada que a menudo no se ve, pero que resulta fundamental para que, cuando llegue el momento, todo esté listo para trabajar con orden, seguridad y respeto por la apicultura.
Cuando hablamos de “preparar los núcleos”, en este caso no nos referimos a la preparación del enjambre de abejas, sino a la puesta a punto del envase: la caja (núcleo) de porexpan y todos sus elementos, para que estén en condiciones óptimas cuando llegue el momento de utilizarlos.
Desinfección y limpieza: empezar con garantías
El primer paso es la limpieza en profundidad y la desinfección. Revisamos cada núcleo, retiramos restos, comprobamos su estado general y lo dejamos listo para empezar de cero. Este proceso es clave para reducir riesgos y trabajar con materiales en buen estado, especialmente cuando se reutilizan cajas y componentes de otras temporadas.
Pintado y mantenimiento del núcleo
A continuación realizamos el pintado y mantenimiento exterior. El pintado no es solo una cuestión estética: también ayuda a proteger el material, prolongar la vida útil del núcleo y conservarlo en mejores condiciones con el paso del tiempo. Es un trabajo paciente y constante que marca la diferencia a largo plazo.
Preparación de las láminas: todo listo para “llenarlos” cuando llegue el momento
Otro punto fundamental es la preparación de los cuadros con las láminas de cera, para que, cuando comience la actividad, el núcleo esté listo para entrar en funcionamiento. Tener las láminas preparadas con antelación permite agilizar el trabajo en plena temporada y responder con rapidez cuando el ritmo lo exige.
En resumen, estos días en L’Avi Lluís estamos realizando el trabajo de base: desinfectar, pintar y preparar las láminas, para que cuando llegue el momento los núcleos de porexpan estén listos y el trabajo en el colmenar se desarrolle con mayor seguridad y eficiencia.
Así empieza cada temporada: con un trabajo cuidadoso, constante y de proximidad. Porque la calidad final no nace solo en la cosecha, sino en todo lo que se prepara antes.







